En Altaïr

Published on febrero 11th, 2014 | by companysdeviatge

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Mulay Idrís y Volúbilis (Marruecos)

La ciudad santa de Mulay Idrís en el norte de Marruecos nos atrajo ante la promesa de ser una ciudad tranquila, pintoresca y con apenas turismo. No nos decepcionó. Muy cerca se encuentra Volúbilis, unas ruinas romanas con unos mosaicos maravillosamente conservados y que demuestran hasta dónde llegó el Imperio Romano. Recomendamos la visita a ambos lugares y lo contamos en este artículo publicado en Altaïr.

Sobre el Monte de Zarhun, a treinta kilómetros de Mequínez, se erige la ciudad santa de Mulay Idrís, uno de los lugares de peregrinación más importantes de Marruecos. A sus pies se extiende el valle de Oued Erroumane, donde rodeado de olivos y viñedos se encuentra el yacimiento romano de Volúbilis, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.

Puesta de sol en Mulay Idris y mausoleo dedicado al bisnieto del profeta Mahoma.

Puesta de sol en Mulay Idris y mausoleo dedicado al bisnieto del profeta Mahoma.

Recorrer sin prisa las pintorescas y empinadas calles de Mulay Idrís, tomar un té de menta en alguna de sus terrazas olvidando el ajetreo de las grandes ciudades y el acoso turístico y, sobre todo, admirar la puesta de sol sobre sus casitas blancas, es un deleite para el viajero. Esta localidad debe su nombre a Idrís I, bisnieto del profeta Mahoma y fundador de la primera dinastía real de Marruecos, que se refugió en la cercana Volúbilis a finales del siglo VIII huyendo del califato de Bagdad. Con el tiempo, Idrís I islamizó a la población bereber de la zona, se convirtió en su líder y fundó esta ciudad sagrada. El mausoleo en el que está enterrado y el minarete cilíndrico de la mezquita, el único con esta forma en todo Marruecos, son los dos monumentos destacados de la ciudad, pero lamentablemente el acceso a ambos no está permitido a los no musulmanes.

Arco de Triunfo del emperador Caracalla construido en el año 217.

Arco de Triunfo del emperador Caracalla construido en el año 217.

Desde Mulay Idrís hay un paseo de una hora a pie o un breve trayecto en taxi hasta el yacimiento arqueológico de Volúbilis, que nos evoca el gran auge del Imperio Romano. A pesar de que esta ciudad estuvo habitada desde el siglo I hasta el siglo XVIII por diferentes civilizaciones –cartagineses, bereberes, griegos, sirios y judíos–, fueron los romanos quienes dejaron su mayor impronta. Volúbilis formó parte del Imperio Romano desde el año 42 d.C. hasta finales del siglo III, siendo uno de sus puestos de avanzada más lejanos y llegando a albergar 20.000 habitantes, lo cual explica sus grandes dimensiones, un total de 42 hectáreas, de las cuales tan solo la mitad han sido excavadas.

Prensa de aceite en el yacimiento de Volúbilis.

Prensa de aceite en el yacimiento de Volúbilis.

Sorprende el buen estado de conservación del yacimiento teniendo en cuenta que únicamente los mosaicos están acordonados y que cada cual puede caminar libremente entre los vestigios, sin apenas vigilancia. Puesto que no hay placas con los nombres ni paneles explicativos, es fundamental disponer de información detallada si se quiere realizar la visita por cuenta propia para conseguir ver y entender lo más importante.

De entre los edificios públicos destacan la basílica, el capitolio del año 218 a.C. dedicado a Júpiter, Juno y Minerva, el foro y el Arco de Triunfo del emperador Caracalla, construido en mármol en el año 217. En esta parte norte de la ciudad también se pueden ver varias prensas de aceite, alguna reconstruida, que demuestran la importancia de la producción de aceite que todavía perdura en la región.

Sin embargo, el principal atractivo de Volúbilis son los espléndidos mosaicos que se conservan en algunas viviendas, como el de Baco en una cuadriga tirada por panteras en la Casa del Efebo, el Baño de Diana en la Casa de Venus, que representa la escena en la que la diosa Diana es sorprendida en el baño por el cazador Acteón, o el mosaico de la Casa de los Trabajos de Hércules, que precisamente muestra los doce trabajos que le fueron impuestos como penitencia por haber matado a su mujer e hijos.

Vista del yacimiento y mosaico El Baño Diana.

Vista del yacimiento y mosaico El Baño Diana.

Mosaicos Los Trabajos de Hércules y Casa de Orfeo.

Mosaicos Los Trabajos de Hércules y Casa de Orfeo.

Ambas visitas son recomendables para conocer un poco más de cerca el legado histórico y cultural de Marruecos. Generalmente para los turistas Mulay Idrís es una parada técnica de ida o vuelta a Volúbilis, pero vale la pena dar un paseo al anochecer, cuando los hombres beben té mientras ven algún partido de fútbol en las terrazas de los cafés o los jóvenes aprovechan para cortarse el pelo en el peluquero local. A esa hora, con los tenderos recogiendo sus paradas del pequeño zoco de la ciudad y sin apenas foráneos que pernocten en ella, se respira la calma y la autenticidad de esta pequeña localidad.

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Bloc de viatges de Susanna Rodríguez Rafí (periodista de viatges) i Jordi Bosch Díez (traductor i guionista). Blog de viajes de Susanna Rodríguez Rafí (periodista de viajes) y Jordi Bosch Díez (traductor y guionista).



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