Entrevistas Chema a Jerusalem

Published on abril 2nd, 2014 | by companysdeviatge

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#Entrevista desde el sofá: Chema, un filósofo en Jerusalén

José María Sánchez  de León, Chema para los amigos, es de Barcelona, donde cursó estudios de filosofía. Desde entonces esta disciplina y los viajes han ido muy unidos. Se doctoró en Heidelberg, una de las ciudades universitarias por excelencia de Alemania. Después de una larga estancia se trasladó a Berlín, donde trabajó y estudió un par de años hasta que ha obtenido una beca posdoctoral para hacer investigación y docencia en la Hebrew University of Jerusalem, ciudad en la que reside desde el mes de octubre. Poco a poco se va construyendo su espacio en una ciudad fascinante que nos acerca con su experiencia personal.

¿Cómo te imaginabas Jerusalén antes de ir y como han sido tus primeras impresiones una vez allí?

El pintoresco barrio de Nachlaot fuera del casco antiguo de Jerusalén. Foto de Chema.

El pintoresco barrio de Nachlaot fuera del casco antiguo de Jerusalén. Foto de Chema.

De Jerusalén tenía la misma concepción que debe tener la mayoría de gente antes de visitarla por primera vez: una ciudad con un pasado histórico muy rico, rodeada de una cierta aureola de sacralidad, pero también marcada por un conflicto sangrante. En mi imaginación Jerusalén era, sobre todo, el casco antiguo, una ciudadela laberíntica y concentrada, llena de pasado y de misterio. En cierto sentido lo que me encontré se correspondía con estas expectativas, pero Jerusalén se extiende ampliamente más allá de los muros de la ciudad vieja. Es también una ciudad moderna, con rincones muy feos y de mal gusto, con un tráfico caótico y ruidoso y eso lo descubrí por primera vez al llegar. Supongo que mi primera impresión fue de incoherencia. También creo que todos los lugares verdaderamente interesantes producen esta impresión al principio.

Háblanos brevemente de los grupos religiosos que conviven en la ciudad

En Jerusalén conviven básicamente judíos, musulmanes y cristianos, pero también varios subgrupos dentro de los tres mencionados. El casco antiguo está dividido en una zona musulmana, una judía, una cristiana y una zona armenia, que también es cristiana. Fuera del casco antiguo, la ciudad se reparte básicamente en zonas habitadas por judíos y zonas habitadas por musulmanes. Pero las zonas habitadas por judíos, que son la mayoría, también presentan diferencias: hay barrios habitados casi exclusivamente por los grupos más conservadores dentro del judaísmo, como el conocido barrio de Mea Shearim, mientras que en otros barrios cohabitan gente totalmente secularizada con judíos de estricta observancia. Según tu adscripción religiosa eliges un barrio para vivir u otro, pues en Jerusalén territorio y religión están estrechamente unidos.

Tres parecidos y tres diferencias entre Jerusalén y Barcelona

Callejuelas del casco antiguo de Jerusalén de noche. Foto de Chema.

Callejuelas del casco antiguo de Jerusalén de noche. Foto de Chema.

La similitudes son que ambas ciudades tienen un casco antiguo apasionante, una gastronomía deliciosa y un aire mediterráneo muy seductor.

En cuanto a las diferencias diría que las pretensiones de modernidad de Barcelona en cuanto a diseño, moda y estilo están totalmente ausentes en Jerusalén. Jerusalén no pretende ser una ciudad “sexy” y no destaca por su vida nocturna, aunque también tiene. Finalmente, en Jerusalén, la religión es omnipresente, cosa que no se puede decir de Barcelona.

Rompe un tópico de Jerusalén y de Israel

Respecto a Jerusalén, diría que la aureola de sacralidad que la envuelve es engañosa, ya que tiene mucho de construida y artificial. Por ejemplo, la mayoría de “lugares bíblicos”, como la Via Dolorosa o el Santo Sepulcro, no coinciden forzosamente con su ubicación original, pues nadie sabe con exactitud donde están estos lugares. A parte de esto, Jerusalén es una ciudad moderna y ruidosa, lo que a menudo rompe las expectativas del viajero que llega aquí con concepciones “románticas”.

En lo referente a Israel, la sociedad israelí es mucho más heterogénea de lo que a menudo se cree, en todos los ámbitos: étnico, cultural, ideológico, etc. Hay fuertes contrastes entre grupos sociales muy modernizados y otros muy aferrados a las tradiciones. Es necesario tener esto en cuenta, sobre todo cuando se habla del conflicto que afecta esta zona: en la sociedad israelí hay muchas voces, a menudo disonantes.

¿Cómo son los sábados en Jerusalén?

El shabat, que es el día de descanso para los judíos, no coincide exactamente con nuestro sábado, ya que empieza el viernes por la tarde y acaba el sábado cuando anochece. Durante el shabat todo se paraliza, servicio de autobuses incluido. Solo hay muy pocas tiendas y gasolineras abiertas. La impresión que se tiene es que la ciudad ha quedado abandonada. Cuando no estás acostumbrado puede resultar chocante, incluso limitador, porque hay  muchas cosas que no puedes hacer. Pero esta impresión de que la vida se apaga es solo aparente.

Función del shabat en el horno. Foto de Chema.

Función del shabat en el horno. Foto de Chema.

En casa los israelíes celebran la vida con intensidad. He tenido la oportunidad de participar en algunas comidas familiares con judíos durante el shabat y me ha sorprendido descubrir el poder liberador de esta festividad: la gente se llena la tripa y bebe abundantemente, todo en un ambiente muy distendido que se alarga durante horas y horas. Visto  desde fuera el shabat puede tener un punto inquietante, pero participar en él es una experiencia muy placentera.

A modo de curiosidad, durante el shabat los judíos teóricamente no pueden encender o accionar dispositivos eléctricos (ya sean ascensores, ordenadores o los fuegos de la cocina). Por eso los hornos de las casas suelen disponer de una opción “shabat”, que hace que durante el shabat el horno se ponga en marcha automáticamente.

Una imagen, un sonido, un olor y un sabor que sean representativos para ti de Jerusalén

Imagen: la cúpula dorada de la Cúpula de la Roca, santuario musulmán situado en la famosa Explanada de las mezquitas.

Sonido: el sonido de las campanas de una iglesia cristiana mezclado con el sonido del muecín llamando a la oración.

Olor: za’atar, una combinación de especias muy típica del Próximo Oriente.

Sabor: café con cardamomo.

Un rincón de la ciudad que te guste especialmente

Tengo especial predilección por el mercado (Shuk) Mahane Yehuda, situado en el Jerusalén “moderno”, fuera del casco antiguo. Es un lugar vibrante y lleno de vida, no solo durante el día cuando las tiendas están abiertas, sino también por la noche cuando las tiendas cierran y los bares de dentro del mercado abren. Un lugar comparable en Barcelona sería obviamente la Boqueria, pero el Shuk de Jerusalén tiene más funciones y es más variado, por no decir más caótico: también hay sinagogas, bares, restaurantes, tiendas de artículos religiosos, etc.

El mercado Mahane Yehuda (izquierda) y una sinagoga dentro del mercado (derecha). Fotos del Chema.

El mercado Mahane Yehuda (izquierda) y una sinagoga dentro del mercado (derecha). Fotos del Chema.

Un consejo para sobrevivir en Jerusalén

En Jerusalén el caos te puede llegar a agobiar. Mi consejo es abrazar el caos, aceptarlo como parte integrante de este lugar. Tampoco hay que  dejarse afectar por la aparente antipatía de la gente: los israelíes son muy directos y nada tímidos, y eso de entrada puede sorprender mucho, incluso resultar molesto, pero hay que aceptarlo también como elemento esencial.

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Bloc de viatges de Susanna Rodríguez Rafí (periodista de viatges) i Jordi Bosch Díez (traductor i guionista). Blog de viajes de Susanna Rodríguez Rafí (periodista de viajes) y Jordi Bosch Díez (traductor y guionista).



4 Responses to #Entrevista desde el sofá: Chema, un filósofo en Jerusalén

  1. Molt bona entrevista! Jerusalem és un lloc molt atraient per a un filòsof, i per a nosaltres també! 🙂

  2. David says:

    Lo del olor del za’atar me ha llegado al alma. Lo recuerdo yo también de un viaje por Siria, hace ya años, y todavía lo tengo su olor y su gusto, mezclado con aceite y pan ácimo, fresco en la memoria. Lamentablemente no he conseguido encontrarlo en ningún otro lugar.

  3. Maite de la Quintana says:

    ¡Siempre he querido ir a Jerusalén! Algún día… 🙂

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