Crónicas de viajes Puesta de sol sobre el minarete de la Koutoubia

Published on marzo 19th, 2014 | by companysdeviatge

0

Marrakech, 10 visitas imprescindibles (Parte I)

El bullicio de la gente, las motos y los burros llenan de vida y de color las calles de Marrakech, una ciudad de tradiciones, con una bella arquitectura y mil años de historia. Tan cercana geográficamente y tan distinta y enriquecedora culturalmente. Ante una primera impresión de caos y desorientación, lo mejor es relajarse, dejarse llevar y disfrutar de esa anarquía que acaba siendo menos caótica y más armónica de lo que parece. Tan solo se trata de pillarle el truco.

Marrakech tiene muchos atractivos turísticos, la mayoría se encuentran dentro de la antigua medina, pero algunos están fuera, en la Ville Nouvelle, el barrio nuevo y moderno de la ciudad. Hemos seleccionado diez lugares imprescindibles que no te puedes perder si viajas a Marrakech. Así que consigue un mapa detallado de la medina, ármate de paciencia y empieza a caminar.

Madraza Ben Youssef y Museo de Marrakech

Patio de abluciones de la Madraza Ben Youssef

Patio de abluciones de la Madraza Ben Youssef

Adentrarse desde Jemaa el-Fna por los laberínticos zocos y cruzarlos prácticamente en fila india hasta salir por uno de sus extremos tiene premio. “Tú, que atraviesas mi puerta, que tus mayores deseos se cumplan” es la inscripción que da la bienvenida a la Madraza Ben Youssef, cuyo patio de abluciones es una obra de arte de una belleza excepcional. Este antiguo centro de estudios coránico fue construido en el siglo XIV y en su época era el mayor del norte de África. La minuciosa decoración de las paredes, los azulejos de tonos turquesa con motivos florales y las cubiertas de madera de cedro crean un conjunto armónico y espiritual que invita a la contemplación. Impacta visitar los dormitorios donde dormían antiguamente los estudiantes por su austeridad y sus reducidas dimensiones. Desde sus ventanales, las vistas del patio y de los detalles de los relieves son impresionantes.

Zona de los dormitorios y detalle de madera de cedro de la Madraza Ben Youssef

Zona de los dormitorios y detalle de madera de cedro de la Madraza Ben Youssef

Con la entrada conjunta, además de la madraza se puede visitar el Museo de Marrakech, un palacio restaurado en 1997 con las aportaciones del industrial Omar Benjelloun, que alberga exposiciones temporales de arte y una colección de objetos de artesanía tradicional marroquí, con escuetas explicaciones acerca de su procedencia e historia. Armas, bordados bereberes, cerámica artesanal de Fez e incluso una torá y algunas reliquias de la antigua comunidad judía marrakechí son algunas de sus piezas. Pero lo realmente destacado de la visita es poder ver las dependencias del palacio y especialmente su patio central, decorado exquisitamente con mosaicos de colores vivos y presidido por una gran lámpara de cobre. Este espacio junto con el “hammam” son dos de los alicientes de la visita.

Patio central y detalles de azulejos y madera de cedro del Museo de Marrakech

Patio central y detalles de azulejos y madera de cedro del Museo de Marrakech

El zoco

Si cruzas el zoco para dirigirte a algún otro punto de interés y sin intención de comprar, es mejor que camines con paso firme, mires al frente e ignores los cantos de sirena de los vendedores que intentarán seducirte hacia sus tiendas ofreciéndote tés y mostrándote las mil maravillas que te pueden vender. En todo caso, vale la pena dedicar alguna parte de tu estancia en Marrakech a perderte y curiosear por las laberínticas y estrechas callejuelas organizadas de manera gremial para descubrir su vida. Eso sí, si te despistas, pregunta a los vendedores cómo llegar a Jemaa el-Fna. Y si no, siempre habrá algún muchacho dispuesto a guiarte a cambio de algunas monedas, aunque es muy probable que acabes en la tienda de algún familiar suyo.

Plaza Jemaa el-Fna

Anochecer en la plaza Jemaa el-Fna desde el Cafe de France

Anochecer en la plaza Jemaa el-Fna desde el Cafe de France

Es el icono por excelencia de Marrakech y probablemente una de las plazas más famosas del mundo. Su nombre significa “asamblea de los muertos” y este enclave en el que en el siglo XI se ejecutaba a los criminales es el centro neurálgico de la ciudad. La música prácticamente no cesa a ninguna hora y aquí es posible ver buena parte de las estampas que se asocian a la ciudad: encantadores de serpientes, aguadores bereberes y los tenderetes de zumos y frutos secos, ideales para un tentempié.

A medida que avanza el día, cada vez más gente confluye en la plaza. Una buena manera de disfrutar del espectáculo y contemplar los ríos de gente que van y vienen en todas direcciones es tomar posición en alguno de los cafés con terraza al atardecer y disfrutar de las fantásticas puestas de sol con vistas a la Koutoubia. De todos ellos nos decantamos por el Cafe de France ya que tiene la panorámica más amplia de la plaza y es un emplazamiento idóneo para ver cómo poco a poco se van encendiendo las luces de la plaza y la columna de humo de las parrillas de los restaurantes ambulantes impregna el ambiente de olor a comida.

Vida nocturna y restaurantes ambulantes en la plaza Jemaa el-Fna

Vida nocturna y restaurantes ambulantes en la plaza Jemaa el-Fna

Tras una cena al aire libre, la gente, hombres en su mayoría, se divierte improvisando conciertos en pequeños corros de músicos, algunos espontáneos cantan y bailan y otros prueban suerte con juegos que requieren una buena dosis de habilidad y paciencia, como pescar de botellas de bebida de dos litros con una caña de plástico, un curioso pasatiempo.

Puestos de comida y entretenimiento en Jemaa el-Fna

Puestos de comida y entretenimiento en Jemaa el-Fna

Koutoubia

Minarete de la Koutoubia en Marrakech

Minarete de la Koutoubia en Marrakech

Enclavada en una llanura desértica, Marrakech es una ciudad muy llana y de edificios de poca elevación, por lo que el minarete de la Koutoubia (Mezquita de los Libreros) se divisa ya a mucha distancia, como un faro que guía hacia el corazón de la ciudad. Este templo y su torre de planta cuadrada fueron construidos en el siglo XII e inspiraron otras construcciones islámicas similares, como la Torre de la Giralda de Sevilla. Desde entonces, con sus 70 metros de altura aproximadamente, el minarete de la Koutoubia sigue siendo el edificio más alto de Marrakech. Como la entrada al recinto solo está permitida a los musulmanes, pasear por los jardines adyacentes es una manera fantástica de admirar de cerca su fachada sencilla y austera. Al atardecer, cuando el sol se pone tras el horizonte de la ciudad, la silueta del minarete y las copas de las palmeras de las avenidas cercanas dibujan una de las vistas más originales e inconfundibles de la ciudad.

En el próximo artículo te presentaremos otras cinco visitas imprescindibles de esta gran ciudad.

                  

En Marrakech hay infinidad de alojamientos bien de precio y para todos los gustos, pero nosotros nos quedamos con el Riad Casa Sophia, regentado por una familia encantadora. Tranquilo y muy acogedor, a menos de 5 minutos de la plaza Jemaa el-Fna, fácil de encontrar, y con unos desayunos espectaculares. Te recomendamos que cenes una noche en el mismo riad y pidas cocina tradicional marroquí porque te vas a chupar los dedos.

Tags: , , , , ,


About the Author

companysdeviatge

Bloc de viatges de Susanna Rodríguez Rafí (periodista de viatges) i Jordi Bosch Díez (traductor i guionista). Blog de viajes de Susanna Rodríguez Rafí (periodista de viajes) y Jordi Bosch Díez (traductor y guionista).



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Top ↑

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies