Crónicas de viajes Cràter Stéfanos

Published on julio 13th, 2013 | by Carles Vilella

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Nísiros, una isla griega por descubrir

Zona volcánica de Nísiros

Zona volcánica de Nísiros. Foto de Carles Vilella.

En medio del archipiélago del Dodecaneso, uno de los más orientales del mar Egeo, casi a tocar de la costa turca, hay un paraje espectacular y poco conocido: Nísiros.

Nísiros es un islote pequeño, redondo, de tan solo unos 3 kilómetros de diámetro, con muy poca población y que queda un poco al margen de las guías y rutas turísticas que constantemente nos dicen a dónde debemos ir y a dónde no. Nísiros nos ofrece un paraje volcánico virgen y, lo más importante, accesible hasta el último rincón.

Llegar no es especialmente difícil pero no tampoco hay ningún ferri regular con horarios preestablecidos, por lo que no existe la posibilidad de reservar por adelantado desde casa.  Hay que ir primero a Cos –la isla más cercana– y desde allí averiguar si el “Capitán Dimitri”, el barco que lleva las provisiones a Nísiros, estará hoy en condiciones de salir y cuándo podrá regresar, para añadirnos a ambos trayectos. Cuando pisamos Mandraki, capital, puerto de enlace y sede de los dos únicos sitios donde pasar la noche, elegimos el hotel Porfiris, muy casero y con gente muy y muy amable que nos da todo tipo de facilidades y toda la información necesaria para visitar la isla en condiciones.

Cráter del volcán Stéfanos

Cráter del volcán Stéfanos. Foto de Carles Vilella.

Vapores de azufre

Vapores de azufre. Foto de Carles Vilella.

Al día siguiente, una pequeña agencia nos alquila una furgoneta y tenemos todo el día por delante para hacer un recorrido con total libertad. Por una carretera estrecha y con muy poco tráfico, accedemos a un primer mirador desde el cual descubrimos todo el paraje que conforma el centro de la isla, una caldera volcánica en la cual destaca el cráter del Stéfanos, grande, muy grande, y los del Alexandros y el Polybotes, más pequeños pero bien diferenciados. La pista nos permite penetrar hasta el centro, donde hay una reducida zona de aparcamiento y un pequeño lugar donde comprar alguna bebida y hacer una parada en la única sombra que hay. Todavía es pronto y tenemos la suerte de ser los primeros en entrar. Estamos dentro de un cráter activo, sin barreras, sin caminos prefijados, ni prohibiciones. Con plena libertad caminamos entre charcos de agua ardiendo, pequeños agujeros por los que salen vapores de azufre, rodeados de colores amarillos, marrones y blancos. Caminamos en la más absoluta soledad, bajo un sol intenso y un cielo azul y limpio. La sensación de sentirnos pequeños en medio de una naturaleza viva y salvaje es aquí muy y muy intensa.

Disfrutamos una rato de las pequeñas flores de azufre que se forman, efímeras, a las salidas de vapor que evidencian que estamos encima de un volcán bien vivo, y nos disponemos a ver los otros dos conos que tenemos a poca distancia. Nos despedimos del grande para ir a visitar los dos más pequeños, igual de activos y solitarios. Una pequeña excursión de media hora nos permite acercarnos y completar así toda la zona volcánica.

Calle de Emporios

Calle de Emporios. Foto de Carles Vilella.

Dejamos el cráter y subimos a los dos pueblecitos que sacan la cabeza por encima de la caldera: Emporios y Nikea, que por su ubicación se convierten en dos miradores inmejorables. Poco turismo y no muchos recursos para ganarse la vida hacen que haya un cierto deterioro, pero de todos modos se sigue respirando el ambiente de pueblo tranquilo y acogedor que impregna toda la isla.

Aún aprovechamos la tarde disfrutando de alguna de las playas, muy aptas para el baño, y terminamos visitando los restos de la pequeña iglesia de Armes, junto a la costa occidental de la isla, que ofrece una espectacular puesta de sol entre el rosario de islas que nos rodean. La guinda perfecta para un pastel muy y muy rico.

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Carles Vilella

Alguns raconets a l'abast de tothom, però que de vegades no sabem que hi són. / Algunos rinconces al alcance de todos, pero que a menudo no sabemos que existen.



One Response to Nísiros, una isla griega por descubrir

  1. carmen says:

    Un lugar fuera del mapa, autentico, ideal para huir del stress. Espero que tarde mucho tiempo en descubrirse.

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